Disfunciones sexuales en la tercera edad

Si estás llegando a esa edad, te aconsejamos sigas leyendo este artículo

Para entrar en este tema de los trastornos sexuales, es importante saber que son más comunes de lo que se cree y que diversos factores entran en consideración para que se genere una disfunción. Aunque también ocurre en los jóvenes, no es un secreto que la población de tercera edad es la que se ve más afectada.

Y es que, a medida que vamos envejeciendo, nuestro cuerpo va sufriendo los molestos efectos de la edad, pasando desde la pérdida de cabello, hasta las famosas e indeseadas disfunciones sexuales, tanto en hombres, como en mujeres.

En el caso de los hombres, cuando son adultos mayores, necesitan de más estímulos directos para no fallar en el acto sexual y terminar con una nefasta Disfuncion Erectil, a diferencia de cuando tenía 20 años, que bastaba solamente de una insinuación para que estuviese listo y, hasta en algunos casos, sufrir de Eyaculación Precoz.

Cabe destacar, que este tipo de disfunciones sexuales, más la falta de apetito sexual, suelen aparecer a partir de los 50 años hacia adelante.

Mientras que, en el caso de las mujeres, estas suelen experimentar cambios después de la menopausia, y entre ellos los que más predominan son: la Anorgasmia, o la dispareunia, el bajo deseo sexual para intimar con su pareja, y en algunos casos, el Vaginismo.

Uno de los mitos que se escucha con más frecuencia, es el que dice: “el amor y el sexo es solo para los jóvenes”. Pero la realidad es muy diferente, puesto que los adultos mayores también requieren satisfacer sus necesidades afectuosas y de carácter sexual.

Otro de los mitos que circula es: “el adulto mayor no necesita tener una vida sexual activa, ni tener interés en vivir plenamente s sexualidad”. Esta aseveración es totalmente falsa, ya que todas las personas adultas necesitan tener una fuente de diversión, alegría, y bienestar.

En algunos casos es recomendable que asistan a Terapia de pareja, en especial en parejas que llevan más de 50 años juntos, puesto que, en ocasiones, resulta ser de gran ayuda, sobre todo cuando se va perdiendo la chispa en la relación.